Si estás pensando en reformar tu vivienda o local y quieres darle un aspecto totalmente diferente y renovado, los suelos de vidrio pueden resultar el cambio que estás buscando.

Con este tipo de suelos, la iluminación de la vivienda y el espacio pueden cambiar por completo y de una manera muy impactante.

¿Dónde colocar suelos de vidrio?

Los suelos de vidrio se adaptan a cualquier rincón de la vivienda, siendo muy atractivos en zonas de piscina de interior, locales modernos, espacios de transición, altillos, terrazas y escaleras.

Este tipo de suelo es perfecto tanto para interiores como para espacios exteriores, siendo también ideal para proteger ruinas o restos arqueológicos que no queremos perder o que deseamos mostrar. Se trata por tanto de una solución que realza el entorno y se adapta a él.

También es muy común ver suelos de cristal pisables en museos y edificios de oficinas modernos, ya que como decíamos dan una dimensión de amplitud a estancias y vestíbulos.

No obstante, aunque el vidrio no es la opción más habitual para colocar en el suelo de viviendas, es una tendencia cada vez más al alza, ya que sin duda es una manera excelente de modernizar los espacios, crear efectos de luz muy llamativos y brindar la experiencia de que caminar por el aire es posible.

Hay que destacar que la opción del suelo de vidrio no está del todo recomendada para áreas muy extensas o de mucho uso. Sin embargo es perfecta para pasillos, para colocar escalones volados o escaleras de caracol. También puede instalarse suelo de vidrio alrededor del perímetro de una habitación en la primera planta para que no se interrumpa el paso de la luz de un piso al otro.

Otra opción es construir huecos expositores que muestren cualquier tipo de objeto y que estén alineados con el suelo y taparlos con vidrio resistente para poder pisar sobre él.

¿Qué tipo de vidrio es el más adecuado para la instalación de suelos pisables de vidrio?

Para este tipo de instalaciones es esencial asegurar la seguridad y la protección frente al antideslizamiento, el impacto y la penetración, el cumplimiento de características antideslizantes, ya sea usando el vidrio homologado o con el uso de serigrafías antideslizantes.

Los vidrios más adecuados para este fin son aquellas combinaciones de materiales que consigan la máxima seguridad a los transeúntes, por ejemplo, el vidrio flotante templado grueso con líneas de fricción que impiden resbalones.

Los vidrios laminados también pueden ser adecuados, ya que cuentan con una película de un polímero de gran adherencia y durabilidad que junta distintas hojas de vidrio para formar placas de material aún más resistentes y compactas.

Este tipo de vidrio impide que si el material se rompe se disgregue. Además se utilizan de forma conjunta a estructuras de hierro y aluminio, y sobre ellas el tipo de vidrio más adecuado para cada caso.

A día de hoy, la elegancia del vidrio puede combinarse sin ningún tipo de problema con la máxima seguridad. Si el suelo que va a instalarse es para una vivienda, la proporción en relación a la resistencia deberá ser de 2 cm de grosor laminada para la capa superior y 1 cm de grosor para la base.

Además se recomienda trabajar con paneles de un metro cuadrado, ya que es un material pesado y complicado de manejar, de ahí que sea esencial encajarlos en estructuras de madera o metal que soporten el peso.

GlassStyle utiliza diferentes vidrios laminados, templados de seguridad y antideslizantes, dependiendo las dimensiones de la estructura que se utilice. Además, pueden combinarse con diferentes materiales y una gama infinita de colores y diseños.

Al tratarse de un material tan delicado, desde GlassStyle aconsejamos asesorarse por profesionales del sector que tengan la experiencia que requieren este tipo de instalaciones.