Estamos acostumbrados a ver vidrio por todas partes: En las ventanas de nuestra vivienda, en los escaparates, las pantallas, el suelo, los coches, las mamparas del baño… Pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo se hace el vidrio? ¡Te contamos todo lo que debes saber sobre la fabricación del vidrio a continuación!

¿Cómo se hace el vidrio?

El vidrio es un material muy enigmático: Fuerte, y la vez frágil, protector y a la vez transparente… Por eso, la fabricación del vidrio resulta un proceso mágico y fascinante. Además, las técnicas de fabricación del vidrio llevan mucho tiempo perfeccionándose, concretamente cientos de años.

Aunque existen multitud de objetos y aplicaciones de vidrio, el proceso general de fabricación del vidrio es siempre muy similar.

Arena de sílice para fabricar vidrio

En la fabricación del vidrio la arena de sílice, o arena de cuarzo, es el ingrediente básico y principal. De hecho, cuando los científicos estadounidenses probaron un prototipo de la bomba atómica en el desierto de Nuevo México en 1945, la explosión hizo que la arena del área más cercana se convirtiese en vidrio del impacto. Por suerte, existen métodos de fabricación del vidrio mucho menos impactantes y dañinos. Aunque todas estas formas requieren grandes cantidades de calor.

En las fábricas de vidrio, la arena se mezcla con el vidrio de desecho, carbonato de sodio y carbonato de calcio. Y posteriormente se calienta en un horno.

El carbonato de sodio reduce el punto de fusión de la arena, y consigue que se ahorre energía. Sin embargo, por sí sólo el vidrio se disolvería en el agua. Para impedir que esto ocurra, a la mezcla para la fabricación del vidrio se le añade la piedra caliza. El producto que se obtiene finalmente es lo que conocemos como vidrio común (o vidrio sosa-cal-sílice). Y es éste el vidrio al que estamos más acostumbrados a ver.

Calentamiento previo a la fabricación de vidrio

El siguiente paso para la fabricación del vidrio es el de introducir la mezcla de arena, sosa y cal en un horno. Para fundir la arena, el horno de vidrio deberá estar a temperaturas muy elevadas: Aproximadamente de 1.400ºC a 1.600ºC. Una vez que la arena se derrite, esta mezcla se vierte en moldes para haber botellas, vasos u otros recipientes. Cuando lo que se quiere fabricar es un panel de vidrio para utilizarlo en ventanas, suelos o puertas, el vidrio fundido se vierte sobre una tina de metal de estaño fundido.

Fabricación de los distintos tipos de vidrio

Si se quiere hacer algún tipo de vidrio especial, a la mezcla de vidrio común se le añaden otros productos químicos que sirven para cambiar la apariencia y las propiedades del vidrio.

Los productos químicos a base de hierro y cromo se agregan a la arena fundida para hacer vidrio teñido de verde como el que se utiliza en las botellas. Mientras que si se añade óxido de plomo se obtiene un cristal muy fino, muy útil si se requiere cortar posteriormente.

Soplado de vidrio

Por otra parte, para fabricar recipientes de vidrio más raros o artesanales, se sigue utilizando el proceso de soplado del vidrio. Para dar forma al vidrio siguiendo este proceso, un bulto de vidrio fundido se envuelve alrededor de un tubo abierto que se va girando poco a poco. El nombre de este proceso se debe a que el aire penetra a través del extremo abierto de la tubería, lo que hace que el vidrio se infle como un globo. Si se tiene agilidad, y una técnica perfeccionada, siguiente este proceso de fabricación pueden conseguirse formas de todo tipo de vidrio.

Fabricación del vidrio de seguridad

Para fabricar vidrios de seguridad se hace un laminado de distintos materiales. Para conseguir esta seguridad, se intercalan capas de vidrio con otras de plástico unidas entre sí.

La principal cualidad de este tipo de vidrio es que, en caso de fractura, la película de material plástico evita que se desprendan fragmentos de vidrio. Esto hace que se mejore considerablemente el comportamiento mecánico en caso de impacto y se evita el peligro que conlleva la proyección de las astillas de vidrio.