Con este frío nada como llegar a casa y que ésta esté a una temperatura ideal y confortable. Poder ponernos el pijama sin tiritar, no congelarnos al salir de la ducha o no levantarnos con dolor de garganta. Y para ello es imprescindible saber cómo mantener el calor

Ahorrar en calefacción

En muchas casas para mantener el calor se gastan una auténtica fortuna en calefacción y electricidad para encender todos los radiadores y estufas. Sin embargo, existen algunos trucos con los que es posible ahorrar en calefacción y mantener el calor durante más tiempo recurriendo en menor medida a los radiadores.

Trucos para mantener el calor en casa

Cómo ventilar las habitaciones

Uno de los trucos para no perder el calor en la vivienda es no pasarse ventilando pues puede entrar el frío en casa, siendo contraproducente.Ventila lo justo. Es decir, no más de 10 minutos. Cinco minutos son más que suficientes para airear las habitaciones.

Además, debe ventilarse en los momentos en los que más pegue el sol en las ventanas. A ser posible a media mañana.

Debes aislar bien puertas y ventanas

Hablando de ventanas, estas son a menudo las causantes de que una vivienda sea más fría de la cuenta o no contenga bien el calor.

Cambiar las ventanas de tu vivienda por unas nuevas con rotura de puente térmico, puede hacer que ganemos puntos extra en el aislamiento de la vivienda. Con este cambio podemos lograr un ahorro de energía de hasta un 77% en calefacción y aire acondicionado sin perder el calor.

Los mejores materiales para potenciar el aislamiento térmico y ahorrar

Para lograr y potenciar que el aislamiento térmico sea el que tiene que ser, los materiales que utilicemos en las ventanas deberán ser de calidad.

Las ventanas con perfilería de aluminio y los vidrios de baja emisividad mejoran el aislamiento térmico y el confort de la casa o el piso.

Para conseguir potenciar el aislamiento térmico el vidrio que se utilice en las ventanas deberá ser de calidad. De igual modo, también es importante la instalación de las ventanas.

Por eso, en Glass Style contamos con el vidrio de mejor calidad para ventanas, puertas y cerramientos de tu vivienda así como profesionales especializados en su instalación.

Los mejores materiales son aquellos con doble acristalamiento. Los vidrios gruesos también son ideales para mantener el calor en casa.

Aprovechar las horas de sol

Cuando el sol haga su aparición, ¡aprovéchalo! Durante las horas de sol de la mañana y la tarde mantén las persianas y las cortinas de la casa abiertas. Aprovechar las horas de sol es ahorrar el calefacción y guardar el calor en la vivienda.

En cambio, cuando empiece a oscurecer, baja las persianas y cierra las cortinas. Estas horas de sol pueden ser diferentes en distintas estancias, dependiendo de la zona por la que el sol de por la mañana o más por la tarde. Ten esto en cuenta.

Puertas cerradas para conservar el calor

Tener las puertas cerradas de las habitaciones en las que no estamos hace que se mantenga mejor el calor en la estancia en la que permanecemos. Zonificar el calor evita que el frío se disperse por toda la casa.

Los colores también dan calor

Según diversos estudios, el calor y los colores están íntimamente relacionados. La Universidad

Estatal de Campinas, en São Paulo, Brasil, afirma que el negro capta el 98% del calor que le llega, seguido del gris (90%) y verde oscuro (79%). Una premisa que podemos aplicar al hogar y a los colores de paredes, suelos y muebles.

Los colores blancos o claros absorben el sol, pero devuelven el espectro de luz, de manera que filtran poca energía. Hacerse con un silloncito oscuro para el invierno puede ser una buena idea. Y si le da el sol directamente, mejor que mejor.

La manta nunca falla

Para ahorrar en calefacción y ganar en confort térmico, las mantas nunca fallan.

Una de las imágenes más idílicas del invierno es la de quedarse en casa viendo una peli y tapados hasta las orejas por una manta calentita o leer en la cama con una gran manta encima.

El mejor material para mantener el calor en la manta es la lana. Ésta es capaz de generar calor y reducir el frío debido a la aislación térmica que proporciona y a sus propiedades de absorción de hasta un 30% de su propio peso en vapor de agua, sin que transmita sensación de humedad. Otras opciones también adecuadas son la manta polar y la franela, compuestas de poliéster y algodón o fibras sintéticas, respectivamente.

Y como toque extra, podemos encender unas velas para conseguir un ambiente más cálido.

Tip: Si utilizas el horno, ¡no dudes en dejarlo abierto tras su uso para aprovechar todo su calor y ahorrar!